lunes, 30 de septiembre de 2013

Tarkovski: Cap 5.



LA IMAGEN CINEMATOGRAFICA.

  • El capítulo comienza hablando sobre que es una “imagen artística” y Tarkovski dice que la imagen tiende hacia lo infinito y conduce hacia lo absoluto. La “idea” de una imagen no se puede expresar en la multiplicidad de niveles y algún significado, una palabra que lo defina, sino que por medio del arte se encuentra su significado. Cuando un pensamiento se expresa a través de una imagen artística, se quiere decir que se ha encontrado una forma de expresar del modo más adecuado posible del autor.  
  • "Una imagen es una impresión de la verdad a la que podemos dirigir a nuestra mirada desde nuestros ciegos ojos”.
    Esto quiere decir que muchas veces el director para crear una imagen artística debe mentir, pero convenciéndose y convenciendo al espectador que la imagen que está creando es verdadera e única.
  •  En el capítulo nombra a un poeta y teórico del simbolismo metafísico, Ivanov Viatcheslav (Cuando este nombra símbolo tarkovski lo llama imagen) “El símbolo/imagen solo es verdadero como tal cuando en su significado es inagotable e ilimitado, cuando en su lenguaje secreto se expresa alusiones y sugerencias de algo inefable que no se puede expresar con palabras. Tiene muchas caras, muchos significados y en su última profundidad es siempre oscuro. (…). Se asemeja incluso a una monada y así se diferencia de la alegoría, de la parábola o de la comparación, complejos y con varios niveles. Los símbolos/imágenes son incomprensibles, no se puede reproducir.” 
  •  Una imagen creada es fiel cuando hay en ella elementos que expresan la verdad de la vida, haciéndola así tan única e irrepetible como la propia vida. Tarkovski llama a la imagen como una manera de observación, y vuelvo hablar sobre el Haikus (poesía japonesa) que en ella se puede cautivar sus imágenes de un modo que no significan nada fuera de sí y a la vez significan tanto que es imposible percibir su sentido último.
    Ejemplo:
    “Una viejo estanque
    una rana saltó al agua
    chapoteó en el silencio”
    Una imagen es más fiel a su destino cuanto menos se puede condensar en la formula conceptual. Se busca la sencillez y la precisión de la observación. Cuanto más precisa es la observación, más única es también. Y cuanto más única es, más próxima es la imagen. 
  • Nombra el cuadro de Leonardo Da Vinci “Retrato de una mujer joven ante un enebro” y dice que sus cuadros dicen muchas cosas, no tiene un significado único. El efecto emocional de ese retrato como mujer se basa precisamente en la imposibilidad de extrapolar de él algo unívoco, definitivo. Se tiene una relación con lo infinito. No se puede desglosar los distintos elementos por partes, si se hace eso, todos los elementos por separado estarán “muertos”. 
  • El espectador no debe conocer los motivos que llevan al director, un procedimiento u otro, tiene que estar dispuesto a creer la realidad de lo que se refleja en la pantalla “observación”. En cambio si el espectador conoce los distintos motivos que lleva el director a utilizar los procedimientos, si el espectador ve las intenciones del director y comprende con precisión por que se lanza a una acción “expresiva”, de inmediato deja de revivir emocionalmente el acontecimiento que se muestra en la pantalla, y comienza a juzgar sobre la idea de su realización. 
  • Cuando nombra a Godol dice que la imagen existe solo para expresar la propia vida y no conceptos o ideas de la vida. La imagen le da cuerpo expresando su carácter único.
    ¿Qué es lo típico?
    ¿Qué relación puede haber en el arte entre lo inconfundible, lo único y lo típico?
    ¿Dónde se encuentra su sitio lo típico si el nacimiento de la imagen es idéntico al nacimiento de lo único?

    Aquello que es en gran medida único e irrepetible y ha quedado configurado en una imagen se transforma en algo típico. Pero lo típico está en dependencia de lo único, lo individual. Una imagen artística no pretende despertar asociaciones, sino tan solo recuerdos verdaderos. 
  • Habla de cómo conformar a un personaje y dice que es una conjunción de determinadas leyes sociales que condicionan su modo de ser; encierran ciertos motivos humanos generales; un grupo de fenómenos que le son afines, pero como imágenes artísticas son absolutamente únicos.

    SOBRE EL TIEMPO, EL RITMO Y EL MONTAJE.
     
  • La imagen fílmica está completamente dominada por el ritmo, que es quien produce el flujo del tiempo dentro de una toma. En el se observa el comportamiento de los personajes, en las formas de representación y en el sonido.


  • En esta película no hay un solo corte de montaje, ni trabajo de actores, ni decoración alguna. Pero existe el ritmo de los movimientos del tiempo de esa toma.





    Tarkovski decía que en todos los trabajos del rodaje tenía en cuenta el flujo del tiempo dentro de cada plano e intentaba reconstruirlos y fijarlos con precisión el montaje coordina los planos ya fijados en cuento al tiempo.
    El ritmo de una película surge más bien en la analogía con el tiempo que transcurre dentro del plano. El ritmo cinematográfico está determinado no por la duración de los planos montados, sino por la tensión del tiempo que transcurre en ellos.

    ESCULPIR EN EL TIEMPO.


    El montaje expresa la relación del director con su idea y a través del montaje se da forma definitiva al modo de ver el mundo del director.
    Cada director tiene su propia sensibilidad y ritmo, y siempre es la misma.
    “El montaje de Bergman, Bresson, Kurosawa o Antonioni siempre se reconoce al momento. Nunca se confundirá con el otro. Pues su sensibilidad por el tiempo, que es lo que se expresa el ritmo, es siempre la misma.”

martes, 28 de mayo de 2013

Película del mes: Pensé que iba haber Fiesta




Ficha técnica:
PENSÉ QUE IBA A HABER FIESTA (ARGENTINA-ESPAÑA/2013) /Dirección y guión: Victoria Galardi / Fotografía: Julián Ledesma / Música: Niño Josele /Edición: Alejandro Brodershon / Dirección de arte: Patricia Pernía / Elenco: Elena Anaya, Valeria Bertucelli, Fernán Mirás, Esteban Bigliardi, Esteban Lamothe, Abigail Cohen /Distribuidora: UIP / Duración: 84 minutos / Calificación: apta para mayores de 13 años.

Lucía tiene una nueva pareja, con quien ha planeado una pequeña vacación en el Uruguay; por eso recurre a Elena, para que acompañe a su hija, le cuide la casa y disfrute de ella. Son pocos días, pero bastan para que la muchacha se vuelva a cruzar con Ricky y entre ellos nazca una pasión fulminante, que tarde o temprano deberán blanquear ante Lucía. Esta especie de triángulo amoroso fuera de tiempo constituye el único conflicto (lo es en este caso porque así lo vive Lucía y porque ha habido seguramente muchos otros entre las dos mujeres que se mantuvieron ocultos en nombre del todo bien), pero Galardi no intenta analizarlo; sólo lo plantea como interrogante en torno de las lealtades o las traiciones que implica la amistad.
Sin duda la directora filma con soltura, sabe acertar en los tonos y crear climas, pero en este caso su habilidad narrativa no alcanza a superar las flaquezas de un guión que falla en el dibujo de los personajes, en la construcción del relato (más de la mitad de la película está dedicada a la presentación del ambiente y de la relación entre las protagonistas) y en la incorporación de personajes secundarios que apenas agregan algún momento de distensión (el jardinero de Esteban Lamothe, la irrupción de la música para hacer posible la escena del baile de la atractiva Elena Anaya) o resultan francamente postizos (como la secreta adicción del cuñado). Toda esa larga primera parte -en la que lamentablemente no se alcanza a despertar en el espectador interés por los destinos de las dos mujeres- se hace plana, apagada y por momentos tediosa. Y cuando el conflicto se produce y el film parece haber recuperado la vitalidad y abrir su capítulo más sustancioso, sobreviene el final.


ESPACIOS:

Pictórico: la casa de Lucia.


Arquitectónico: patio de la casa de lucia, pileta, vegetación, reposeras.

Fílmico:
El verbal: lo que lucia está comentando.
El no-verbal: lo desconforme que está con la vida misma, encontró al hombre "indicado" pero no está conforme con las propuestas de el, invitar a su familia para la cena de fin de año. 








sábado, 18 de mayo de 2013

READY MADE

Proviene de un acto practicado por primera vez por  Marcel Duchamp, en 1915, y consiste en titular "artísticamente" objetos producidos industrialmente, con una mínima o ninguna intervención personal o que responda a corrientes artísticas, declarándolos de esta manera "obras de arte", porque según Duchamp, "arte es lo que se denomina arte" y por lo tanto, lo puede ser cualquier cosa. 
Los primeros ready made fueron una rueda de bicicleta, y un urinario, aún más famoso que el anterior, que Duchamp tituló como Fontaine y firmó con seudónimo, provocando revuelos en la crítica, ya que este tipo de actos plantea todo un problema semántico, cuestionado las categorías estéticas que determinan qué es arte y qué no lo es. Marcel Duchamp fue el precursor de varias corrientes artísticas y algunas tendencias del diseño. 

Fragmentos de una entrevista a Marcel Duchamp.

KATHARINE KUH – ¿Qué buscaba usted cuando inventó los “ready-mades”?

DUCHAMP – La cosa curiosa acerca de los “ready-mades”, es que nunca he podido llegar a una definición o explicación que me satisfaga plenamente. Todavía existe magia en la idea, así que preferiría conservarla en esa forma, en vez de tratar de ser esotérico acerca de ella. Pero hay pequeñas explicaciones y aún ciertos rasgos generales que se prestan a discusión. Digamos que uno usa un tubo de pintura: uno no lo hizo, sino que lo compró y lo usó en calidad de “ready-made”. Incluso si uno mezcla dos bermellones juntos, es también una mezcla de dos “ready-mades”. Por tanto, el hombre nunca puede empezar de la nada. Tiene que empezar con cosas ya hechas, como lo son, incluso, su propia madre y su propio padre.Mis “ready-mades” no tienen nada que ver con el objet trouvé, porque el llamado “objeto encontrado”, está completamente bajo la dirección del gusto personal. El gusto personal decide que este es un objeto hermoso y único. El hecho de que la mayoría de mis “ready-mades” fueron producidos en masa y podían ser duplicados, es otra diferencia importante. En muchos casos, efectivamente, se repitieron, evitándose así el culto de la unicidad, del arte escrito con “A” mayúscula. Yo considero el gusto –bueno o malo– el enemigo más grande del arte. En el caso de los “ready-mades”, traté de permanecer alejado del gusto personal y ser completamente consciente del problema. De ahí proviene el que, en un período de casi cincuenta años, he aceptado solamente un número pequeño de “ready-mades”. Si hubiese estado produciendo diez diarios, la idea completa hubiera quedado destruida, porque grandes cantidades aisladas inmediatamente producen un gusto personal. Agregando lo menos posible a mis “ready-mades”, trato de conservarlos puros. Naturalmente, todo esto difícilmente soporta una discusión trascendental, porque es el caso que mucha gente puede probar que estoy equivocado, simplemente señalando que escojo un objeto más bien que otro y así impongo algo de mi propio gusto personal. Nuevamente digo que el hombre no es perfecto, pero al menos he tratado de permanecer tan apartado como me ha sido posible y no crea usted, ni por un minuto, que ello no haya sido una tarea difícil. No estoy en absoluto seguro de que el concepto de los “ready-mades” no sea la más importante idea individual que se desprende de mi trabajo.

Versión castellana extraída de Katharine Kuh, Habla el artista, Libreros Mexicanos Unidos, México, 1965.


miércoles, 8 de mayo de 2013

Cine experimental en Teoría del cine

¿Cuales son los dos tipos de films?
¿A que se coincidiera el lenguaje cinematográfico?
¿Cuales son las intenciones que guiaban a los directores  de avant-garde?

jueves, 25 de abril de 2013

CORRECCIÓN DE COLOR



La corrección de color ha estado reservada durante mucho tiempo a especialistas con plataformas y sistemas de color muy avanzados. Ahora la edición de vídeo está al alcance de cualquiera y la mayoría de los programas de edición de vídeo del mercado ofrecen alguna herramienta de corrección de color de modo que podremos hacer algunas correcciones, aunque sean muy básicas. Algunos de los programas de edición más usados son Adobe Premiere, Sony Vegas, Apple Final Cut Pro y Grass Valley Edius.

El proceso de corrección de color pasa, por tres pasos:
1. Correcciones Primarias.
2. Correcciones Secundarias.
3. Filtros y efectos para lograr un look determinado

1) Correcciones primarias
Salvo que durante la grabación se mida correctamente la luz y se ajuste la cámara con precisión, es frecuente que cuando se usan los parámetros automáticos de la cámara encontremos en las imágenes grabadas una exposición incorrecta, imágenes más oscuras o más claras de lo que deberían, o dominantes de color, es decir, una tonalidad que "baña" toda la imagen dándole un aspecto "amarillento", "verdoso", "azulado".
La corrección primaria se encarga de compensar estos fallos básicos y ajustar las imágenes de tal modo que se acerquen lo más posible a la "neutralidad". Este primer paso es esencial, vayamos realizar.Imaginemos que queremos darle a nuestro vídeo un aspecto tecnológico. En ese caso seguramente querremos que haya una dominante de colores grises y algunos tipos de azules asociados, generalmente, a la tecnología. Si no neutralizamos primero en la grabación original cualquiera que sea la dominante, luego será muy complicado manipular el vídeo para lograr con precisión el tono deseado. La corrección de color es un proceso muy dinámico y cualquier cambio en una gama de colores afecta irremediablemente a las demás. Por ello es fácil tener una sensación de falta de control y sentirse muy perdido al principio si no se cuenta con una buena corrección inicial.

2) Correcciones secundarias
Las correcciones secundarias afectan únicamente a determinadas zonas de la imagen. Casos típicos serían lograr más luminosidad en las caras de los personajes, darle más intensidad al azul del cielo, ajustar tonos de piel, acentuar o aclarar sombras, etc. Para este tipo de trabajo nuestros mejores aliados serán las máscaras, la herramienta de selección de colores y los trackers.
Las máscaras nos permitirán seleccionar ciertas zonas de la imagen y aplicar los cambios únicamente en esas zonas. Pueden ser máscaras geométricas sencillas, como rectángulos o elipses, o mascaras. Por la propia idiosincrasia del vídeo, lo habitual será que debamos animar las máscaras mediante keyframes - cuadros de referencia - para que siempre se apliquen a la zona del vídeo que necesitamos aunque esa zona se desplace o mueva en pantalla. Para estos casos contar con un buen tracker en nuestro programa de corrección facilita, y mucho, esta tarea de animación de máscaras. La función del tracker es localizar un punto determinado en la imagen y generar de forma automática keyframes para que sigan a ese punto. Por ejemplo si queremos darle más luminosidad a la cara de un personaje y éste se mueve por la escena deberemos seleccionar algún punto de la cara como la boca, nariz u ojos para que el programa siga la posición de ese punto en todo momento. Luego hacemos que la máscara siga los puntos de referencia registrados y, de ese modo, la máscara se moverá de forma automática con ese personaje. No todos los programas de edición, sin embargo, ofrecen esta herramienta y, además, únicamente los de más alta gama ofrecen un tracker con una suficiente precisión como para poder confiar en ellos de forma habitual. En la mayoría de programas encontraremos que, a menudo, resulta más rápido generar keyframes a mano que con el tracker ya que únicamente funcionarán correctamente en situaciones de buena iluminación y alto contraste.
Otra alternativa es usar la clásica herramienta del cuentagotas para seleccionar una gama concreta de colores. Éste efecto se logra seleccionando el tono azul y aumentamos su saturación o contraste mientras que se reduce el de los demás elementos.

3) Filtros y efectos para lograr un look determinado
Las correcciones primarias y secundarias sirven para corregir errores y matizar, sutilmente, las imágenes. Si además de "bien" queremos que nuestro vídeo destaque, habrá que aplicarle un aspecto, comúnmente llamado "look", que diferencie nuestras imágenes claramente de las de cualquier videocámara doméstica. Ahora bien, con el retoque de color sucede lo mismo que con la banda sonora. Son una ayuda para que el espectador se sumerja en la historia que contamos. El espectador debe notar que nuestras imágenes le atrapan, que se siente cómodo, pero no debería saber realmente por qué. El trabajo del colorista, por tanto, debe pasar tan desapercibido como sea posible y salvo en casos muy justificados la discreción será la mejor arma.
Aplicar looks específicos es la parte más complicada del retoque de color. En primer lugar porque se necesitan tener muy claras las ideas sobre el aspecto deseado, y en segundo lugar porque no siempre resulta sencillo alcanzar ese resultado.

La ruedas de color
Nuestra principal herramienta de trabajo serán las ruedas de color.


 


De izquierda a derecha, estas ruedas nos permitirán controlar los tonos oscuros o sombras, los medios y los claros o luces altas. Su funcionamiento es extremadamente simple. Por ejemplo, lo normal en una grabación nocturna a la luz de farolas anaranjadas es que, si no se hace un correcto balance de blancos durante la grabación, nuestro vídeo adquiera una clara dominante naranja. Para corregirla, simplemente hemos de desplazar el control de la rueda hacia el color contrario -complementario- del naranja. En este caso el azul. Si la dominante fuera roja entonces la neutralizaríamos añadiendo cyan.
Por simple que pueda parecer, esto es lo único que se hace en la corrección de color. Equilibrar añadiendo colores complementarios para compensar. La dificultad está, evidentemente, en saber añadir el tono justo, en la cantidad justa y que afecte únicamente a las zonas que queremos
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